Es la realidad de muchos/as, la verdad que entristece a pocas personas, la costumbre adquirida gracias a la corriente tecnológica que esclaviza cada día al mundo.
Entristece pues cada vez pasamos más horas usando las pequeñas y muy poderosas TECLAS. O el ahora muy empleado teclado táctil. Esta poderosa herramienta que invade cada actividad de nuestras vidas la hemos convertido en un patrón tan común en nuestra sociedad que ya no es extraño encontrarlo siendo usado no solo por las actuales generaciones sino también por aquellas personas que en su época no conocieron estos diminutos aparatos. Nuestros/as abuelos/as, quizá.
Ver que como obsequio o recompensa al mérito (pocas veces merecido, lamentablemente) los padres o apoderados otorgan estos, los llamados celulares, a los/as niños/as como si fueran realmente necesarios a esa edad, es una muestra contundente del grado de desconocimiento del daño que se hace a la niñez y a la juventud al limitarlos en el uso de sus completas facultades como cuando algo se lleva a cabo de forma realmente manual.
Y digo daño pues con estas acciones lo único que se inculca a las presentes generaciones es la verdad de que la tecnología sirve para disminuir el esfuerzo de las personas en la realización de muchas de sus actividades.
Puede que parezca algo fuera de lo moderno o contemporáneo decir esto, mas solo basta con ver cómo nos desplazamos sobre elementos eléctricos o a combustible, cómo envíamos mensajes solo bajo el movimiento de ciertos dedos, cómo preferimos un simple mensaje a una llamada, o a una visita en casa para entablar una amena conversación. Si bien es cierto hay ciertas circunstancias donde lo citado es necesario. Seamos conscientes de que estas no ocurren tan continuamente. Como alguna vez pude discutir con un amigo en una conversación: Si miras a tu alrededor solo te darás cuenta de que nos educan para utilizar la tecnología y no para inventarla.
¿Y qué decir del arte de escribir? ¿tu letra sigue siendo la misma que empleabas de pequeño? ¿acaso la reconoces?
Comentaremos en un siguiente artículo.