Meditación Mindfulness en el tráfico de Lima
Mientras practicamos estar más presentes en la vida, podemos notar de manera más viva e intensa algunos estresores. El ruido de los autos puede ser muy irritable y ver a las personas apuradas nos contagia de su ansiedad. Nuestro cuerpo se tensa y deseamos que las cosas fueran distintas.
Podemos elegir si queremos agregar al caos y la violencia reaccionando de manera caótica o podemos entender que aquellas personas están en una situación de ansiedad sufrimiento y elegir ser compasivos con ellos.
El obstáculo es el camino
Cuando vas a meditar, te preocupas por elegir un buen lugar, tranquilo y sin ruido. Te sientas en perfecto silencio y de pronto comienzas a escuchar el ruido de un construcción o alguien te interrumpe. Tus expectativas de una “perfecta” meditación se fueron al tacho. Tu estado de calma se puede transformar rápidamente en enojo. Sin embargo es aquí cuando comienza la práctica. Esta situación inesperada es una oportunidad para conocer nuestros hábitos. La forma en que reaccionamos cuando estamos sentados en silencio, es un reflejo de lo que ocurre el resto del tiempo, cuando nos damos cuenta que las cosas no van a salir como esperábamos.
Al observar con curiosidad y con auto compasión, dejamos de discutir con los eventos de la vida y generamos calma y paz dentro de nosotros.
El obstáculo se convierte en el camino.